miércoles, 9 de abril de 2014

El fiscal pide un año y medio por agredir a un celador en el Reina Sofía

El Ministerio Público pide una pena de un año y medio de prisión a una mujer por agredir a un celador del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba. Los hechos, según el escrito del fiscal, constituyen un delito de atentado y una falta de lesiones.

El incidente se produjo el 18 de septiembre de 2012 sobre las 11:30 cuando el celador trasladaba a un paciente desde el servicio de rehabilitación del hospital a la habitación que tenía asignada. Al pasar al enfermo de la silla de ruedas a la cama, según detalla el fiscal, el paciente se golpeó la cabeza con una barandilla. Esta circunstancia provocó que la esposa del hombre le propinase al celador "de forma intencionada" varios puñetazos. El fiscal también pide para la procesada el pago de una multa de 30 días con una cuantía de seis euros diarios.

El Ministerio Público, por otra parte, pide para otro acusado tres años de prisión por agredir a un médico y a un agente de la Policía Local en el centro de salud de la localidad de Villafranca de Córdoba. Según el escrito del fiscal, los hechos ocurrieron sobre las 09:30 del 3 de enero de 2011 cuando el acusado irrumpió en la consulta del médico de familia cuando se encontraba pasando consulta para exigirle que le prescribiera medicación. Al negarse el sanitario a recetarle, el hombre agredió al médico "agarrándolo fuertemente de la mano", hasta que el personal del centro consiguió desalojar al hombre.

Más tarde, el acusado volvió al centro de salud. El personal avisó a la Policía Local, que se personó de inmediato. Un agente encontró al hombre muy alterado y "formando escándalo", por lo que el policía intentó hablar con él y tranquilizarlo para que depusiera su actitud. Sin embargo, el procesado, según señala el Ministerio Público, la emprendió contra el agente y le agredió físicamente.

Los hechos, según concluye la calificación del fiscal, constituyen dos delitos de atentado contra agente de la autoridad y contra funcionario público. Por cada uno de estos delitos la Fiscalía pide un año y medio de prisión. Además solicita el pago de una multa de 270 euros por una falta de lesiones.


lunes, 7 de abril de 2014

Esta petición será entregada a:Directora Gerente Hospital Universitario Reina Sofía, Marina Álvarez Benito

Que den el Revatio a Lucia una niña de 7 años afectada por Hipertension Pulmonar
Carmen Girado Lopera Petición creada por Carmen Girado Lopera 
  1. Badajoz, España

 


Lucía, mi sobrina y la niña mas fuerte y luchadora, aparte de ser la persona mas cariñosa que te puedas encontrar, es una niña de siete años afectada por una enfermedad rara, hipertensión pulmonar a consecuencia de un síndrome polimalformativo, y actualmente recibe tratamiento en el Hospital Reina Sofía. A su corta edad, está sufriendo como la que más los recortes ya que,ha tenido que cambiar su medicación por genéricos que "le sientan mal". Es decir, los médicos ya no le suministran Revatio - "que le sentaba bien y que la tenía bien regulada"-, y podia jugar y hacer una vida normal como otros niños de su edad, sino que le dan un compuesto realizado en el hospital con el principio activo (sildenafilo). Este compuesto provoca cefaleas y vómitos a la niña, con el consiguiente riesgo de que al vomitar aspire, "ya que tiene problemas de deglución y no sabe aún comer". La cardióloga que la trata conoce este problema pero no quiere enviar al jefe de Pediatría ni a la gerente del Reina Sofía el informe solicitando el tratamiento con Revatio porque "dicen que esto es lo que hay en el hospital". La especialista les ha propuesto a sus padres como alternativa probar con otra medicación o incluso con un cateterismo, "sabiendo que el Revatio le va bien" pero "no se lo quieren dar por el coste".

Lucía y sus padres vivían fuera de Andalucía y comenzaron a tratarla en el Hospital la Paz de Madrid, pero al mudarse a Córdoba y estabilizarse la pequeña con el tratamiento con Revatio sólo necesitaba las recetas, y podía conseguirlas en el Reina Sofía. Sin embargo, aquí sólo le proporcionan el compuesto realizado con el principio activo. Al notar que la niña reacciona mal, han tenido que viajar hasta Madrid para que allí le suministren el adecuado. Pero debido a las nuevas competencias autonómicas, desde septiembre no se lo proporcionan porque deben hacerlo aquí. Durante estos meses Lucía se ha estado medicándose con fármacos que sobran a otros pacientes afectados y que llegan a ella a través de la Fundación Contra la Hipertensión Pulmonar.

Desde aqui les pido que firmen y apoyen esta causa por la salud de mi sobrina.
Sra Gerente,menos millones en productividad para los directivos del Hospital y mejor atención sanitaria

lunes, 24 de marzo de 2014

Piden más de tres años de prisión para una acusada de intentar robar un bolso y agredir a dos ATS

El Ministerio Público solicita penas que suman un total de tres años y tres meses de prisión para una mujer, acusada de intentar robar un bolso y agredir a dos ATS, en el Hospital Reina Sofía de Córdoba. El juicio se prevé celebrar a finales del mes de abril en el Juzgado de lo Penal número 5 de la capital cordobesa.
 
Según recoge la calificación del fiscal, a la que ha tenido acceso Europa Press, sobre las 15,45 horas del día 1 de noviembre de 2007, la procesada supuestamente aprovechó que una mujer había salido de una habitación del centro hospitalario con el fin de ir al servicio, para apropiarse de su bolso que había dejado encima de una silla de la habitación.
No obstante, la perjudicada vio que la acusada se llevaba el bolso cuando salía de la habitación, por lo que le requirió que se lo devolviera, si bien recibió un puñetazo de la procesada, sin que conste que le causara lesiones, dado que ha renunciado a ser reconocida por el médico forense, no reclamando nada por estos hechos.
Ante esta circunstancia y dado que el bolso sustraído no lo había recuperado, la mujer comenzó a gritar para solicitar ayuda, momento en el que comparecieron en el lugar dos ATS del hospital, con el fin de auxiliar, momento en el que la acusada les intentó quitar unas tijeras a una de ellas, sin conseguirlo, aunque supuestamente la amenazaba con un lápiz con el que "hacía ademanes de pincharle en el estómago", y a continuación le dio un puñetazo en la cara.
Asimismo, la acusada cogió una manivela que estaba en el mostrador de enfermeras y la arrojó contra la otra ATS. Posteriormente, dos vigilantes de seguridad redujeron a la mujer y recuperaron el bolso, al tiempo que la detuvieron hasta que llegaron los agentes de la Policía Nacional. Mientras llegaron estos, la procesada supuestamente amenazó de muerte a las ATS.
Como consecuencia de estos hechos, las afectadas resultaron con lesiones leves, mientras que el fiscal considera que los mismos son constitutivos de un delito de robo con violencia en las personas en grado de tentativa, un delito de atentado contra funcionario público y dos faltas de lesiones.











martes, 4 de marzo de 2014

La acompañante de un paciente agrede a un celador en el Hospital Reina Sofía de Córdoba

Reaccionó de manera violenta en el servicio de Urgencias del hospital cordobés-
Un celador del Hospital Reina Sofía de Córdoba ha resultado herido tras ser agredido físicamente por la acompañante de una paciente que estaba siendo atendida en el servicio de Urgencias, momento en el que reaccionó "de manera violenta", según informa la Dirección de Gerencia del Hospital y la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, que condenan este "lamentable e injustificable episodio de violencia física".
En concreto, los hechos se produjeron el día 23 de febrero en las instalaciones del centro sanitario en la capital cordobesa y tras el "desagradable" acontecimiento, el profesional tuvo que recibir asistencia sanitaria, si bien las heridas no revisten de gravedad e inicialmente ha desestimado la opción de presentar denuncia.
Ante estos "lamentables" hechos, y tras ser comunicados a la Unidad de Prevención de Riesgos Laborales, la Dirección de Gerencia del Hospital Reina Sofía activó de forma inmediata el Plan de Prevención de las Agresiones del Servicio Andaluz de Salud (SAS), que incluye asistencia jurídica y apoyo psicológico a los profesionales afectados.
Además, el SAS pone a disposición de sus trabajadores ante este tipo de situaciones un pan de prevención con el objetivo prioritario de reducir las posibles agresiones incorporando, además de un protocolo de actuación con asistencia jurídica y apoyo psicológico, una serie de herramientas tales como cursos de formación en manejo de situaciones conflictivas, adaptaciones de locales y ubicación de profesionales y análisis de las incidencias que se producen, entre otros.
Según la delegada territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales de la Junta, María Isabel Baena, "cualquier tipo de violencia es inaceptable". Por ello, desea mostrar su solidaridad y apoyo al profesional que sufrió, en el ejercicio de su labor, este episodio de agresión física por parte de un ciudadano.

lunes, 17 de febrero de 2014

Satse dice que el Reina Sofía incumple el protocolo de aislamiento de pacientes sospechosos de padecer Gripe A

 


   El Sindicato de Enfermería Satse ha criticado este lunes que hay varias unidades de hospitalización del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba "en las que el personal sanitario con capacidad para determinar el aislamiento de pacientes sospechosos de Gripe A no establece el protocolo de aislamiento previsto para aquellos pacientes que quedan ingresados bajo sospecha de padecer" dicha enfermedad, lo cual, según el sindicato, "puede estar poniendo en posible riesgo, tanto a los profesionales, como a los pacientes o sus familiares".

A través de un comunicado, Satse ha recordado que el Hospital Reina Sofía dispone de un protocolo de aislamiento a aplicar a los pacientes afectados por determinadas enfermedades infecciosas, entre ellas la Gripe A, "proceso que ha llegado ha tener carácter epidémico en nuestra provincia, según han reconocido las propias autoridades sanitarias", y la aplicación de dicho protocolo "tiene como fin evitar contagios entre los profesionales, los pacientes y el resto de la ciudadanía que usa" el Reina Sofía "y es una medida imprescindible para evitar la expansión incontrolada de una enfermedad infecciosa".

La cuestión es que el Sindicato de Enfermería ha detectado que "en determinadas unidades como Medicina Interna u Observación no se está respetando dicho protocolo, que prevé que cualquier paciente sospechoso de padecer Gripe A debe quedar aislado preventivamente mientras se confirme o no que la padece", teniendo en cuenta que "la prueba de confirmación no tarda más de 24 horas".

De dicho incumplimiento, según ha señalado Satse, "se han realizado sendas denuncias, tanto a la Dirección-Gerencia del complejo hospitalario, como al Servicio de Medicina Preventiva, máximo responsable de velar por el control de infecciones en el mismo y de lo que en absoluto son responsables los profesionales de Enfermería".

Además, según ha argumentado el sindicato, "resulta contradictorio que en el resto de unidades y servicios del hospital sí se respete" el protocolo "por el personal sanitario con capacidad para establecer el aislamiento y otras medidas", como corresponde, "lo cual da una idea de la descoordinación que respecto a este asunto se está generando".

Finalmente, Satse ha relacionado "este grave incumplimiento del protocolo de aislamiento" con "la falta de personal y el gran número de camas cerradas que a día de hoy sufre el Reina Sofía, lo cual puede estar motivando que no se proceda a aislar adecuadamente a los pacientes sospechosos de Gripe A".

En opinión del sindicato, en el caso de "contar con más camas abiertas y, por supuesto, con mas personal, los aislamientos preventivos podrían llevarse a cabo tal y como prevé el protocolo sin ningún problema". Por lo tanto, Satse exige "que se refuercen las plantillas de Enfermería y que se habiliten las cerca de 150 camas cerradas o inutilizadas en el complejo hospitalario, para evitar situaciones como la descrita anteriormente".
 
Mal empieza la nueva Gerente, Marina Álvarez

jueves, 13 de febrero de 2014

El Hospital deja de programar pruebas de Cardiología por falta de personal

El jefe de la unidad clínica tomó la decisión ante la ausencia de una respuesta «coherente» a sus demandas de contrataciones
EL máximo responsable de la atención a los pacientes de Cardiología del Hospital Universitario Reina Sofía, el doctor José Suárez de Lezo Cruz-Conde, decidió dejar de programar citas para una prueba diagnóstica a pacientes ante la falta de respuesta de la dirección del centro sanitario a sus continuas demandas de que era necesario contratar personal que se hiciera cargo de unos test de relevancia para determinadas dolencias del corazón.
La prueba se llama Holter y la determinación está fechada el pasado 29 de enero de este año. En el escrito, breve pero contundente con forma de «nota de circulación interior», el cardiólogo comunica al subdirector médico del complejo Mariano Ledesma que las cosas habían llegado en el departamento a una situación tal que no cabía sino suspender la agenda, la realización de pruebas programadas nuevas para los enfermos a los que se les prescriben este tipo de técnica de cara a obtener un diagnóstico.
Las fuentes consultadas aseguran que este caso es de relevancia pero, muy probablemente, no sea el único ante los recortes propios que realiza el Servicio Andaluz de Salud (SAS). La nota interior del jefe de Cardiología, que aparece reproducida en estas páginas, asegura que la decisión se adopta a raíz de la decisión de la Subdirección de Enfermería de no reponer «alguna de las bajas de personal» en el Laboratorio de Técnicas no Invasivas en el Servicio de Cardiología del hospital de referencia de la provincia de Córdoba.
El personal de enfermería del laboratorio, explica el documento, ha sufrido en los últimos meses una merma considerable de efectivos —más de la mitad, dice el doctor Suárez de Lezo— por cuestiones relativas a la propia dinámica laboral o a los recortes. El responsable del servicio alude a jubilaciones no repuestas, a bajas laborales en el laboratorio y contrataciones reducidas, se entiende, en lo que respecta a la jornada.
Ello, dice la nota interior, «no ha repercutido» en los resultados del servicio. Y ello ha sido así, asegura, en todas y cada una de las técnicas diagnósticas que se llevan a cabo en esta parte de la ciudad sanitaria. En números, afirma la carta, se ha producido un incremento progresivo de la demanda asistencial. La clave de todo ha sido el esfuerzo del personal de enfermería que es que el realiza los trabajos concretos de estas pruebas diagnósticas. El doctor Suárez de Lezo realiza una primera apostilla crítica sobre la situación: «Resulta claro que ello es posible, solamente, con el esfuerzo de suplencia que entre todo el personal se ha generado siempre, lo cual puede tener un límite aunque no se lo parezca a la Subdirección de Enfermería», asegura el texto.
El segundo planteamiento que realiza el responsable médico de Cardiología tiene que ver con el tipo de tecnología disponible para las pruebas Holter. Suárez de Lezo habla directamente de que existe «carestía» de este tipo de aparatos. Cuenta en la nota de circulación interior que el Reina Sofía tiene seis de estas unidades que califica como «aparatos viejos». De hecho, asegura que «raro es el día que no se averían». Con estos componentes, se tiene que trabajar tanto con los pacientes ingresados en el hospital como aquellos que, de forma ambulatoria, se realizan las pruebas como consecuencia de una visita al especialista. Hay que tener en cuenta que un registro Holter es una prueba larga, que puede durar todo un día o más. Las empresas especializadas lo venden, según sus tarifas, a partir de 3.000 euros con las variaciones lógicas en función de sus especificaciones.
El jefe de Cardiología ofrece un dato en su escrito bastante relevante. La lista de espera acumulada a la fecha de la firma de la carta —recuérdese, el pasado 29 de enero— asciende a un año. Los expertos consultados aseguran que no es una prueba del otro mundo y que se realiza de forma ambulatoria. En el momento en el que se hizo la nota interior, una enfermera dedicaba toda su jornada laboral a controlar el resultado de los registradores cardiovasculares.
El documento interno realiza una advertencia. O hay una persona que esté dedicada solamente al trabajo con estos pacientes, o no es posible responder a la demanda existente de los pacientes que necesitan de este tipo de pruebas diagnósticas. La única manera viable, dice el informe de Cardiología, es restar plantilla de pruebas, también necesarias, para los enfermos y que ya andan sobrecargadas. Se trata de los ecocardiogramas y la electrocardiografía basal y de esfuerzo.
El documento llega a la conclusión de que es preciso suspender «la agenda Holter», al menos, hasta que la política de contrataciones sea otra por parte de la Dirección de Enfermería y Recursos Humanos «que, de verdad, responda a la entrega profesional que tanto alabó nuestro gerente saliente». El comentario alude a la marcha de José Manuel Aranda a la gerencia del Servicio Andaluz de Salud (SAS) tras la dimisión de su antecesor en pleno pico asistencial de la gripe, José Luis Gutiérrez. Con posterioridad a ello, la Consejería de Salud decidió que Marina Álvarez Benito se hiciese cargo de la Dirección Gerencia del Hospital Universitario Reina Sofía tras 20 años como responsable de diagnósticos del cáncer de mama.
La dirección del hospital dijo ayer, a preguntas de este periódico, que no le consta ni el contenido del escrito —dirigido a uno de los subdirectores médicos— ni que exista un problema asistencial. ABC intentó sin éxito que el responsable de Cardiología del hospital respondiese unas preguntas.
Hay recortes de personal, pero no, para el complemento de productividad de los directivos del Hospital.
 

Ccondenan al S.A.S a indenmizar aun hombre que perdió las piernas

Salud tardó más de dos años en hacerle una prueba fundamental para su diagnóstico
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Sevilla ha condenado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 50.000 euros a un paciente del Hospital Reina Sofía de Córdoba, al que fue necesario amputar las dos piernas como consecuencia de una mala praxis médica.
La sentencia, a la que ha tenido acceso ABC, apunta que el demandante estaba diagnosticado de isquemia arterial crónica de miembros inferiores desde el año 2001. Se trata de una enfermedad de las arterias que se produce debido a una disminución lenta y progresiva del riego sanguíneo, normalmente en las piernas.
A principios de 2002 el paciente, que por entonces tenía 62 años, acudió al Servicio de Urgencias del complejo sanitario, donde, tras la exploración, el profesional que lo atendió dejó clara la necesidad de que se le practicara una aorto y una arteriografía, esta última fundamental para conocer la gravedad de su enfermedad. De hecho, en mayo de ese año tenía ya una obstrucción superior al 70 por ciento de sus vasos sanguineos.

Retraso injustificado

Pese a ello, y tras ingresar en varias ocasiones en el recinto hospitalario, la prueba ordenada seguía sin practicársele. El hombre tuvo que esperar más de dos años y sólo se hizo cuando su estado era crítico. Tal y como apuntó su letrado, Segundo López Izquierdo, en su denuncia, «el resultado de la negligencia médica o del mal funcionamiento de la administración sanitaria fue el agravamiento de la enfermedad padecida por mi mandante, siendo ingresado urgentemente el 22 de septiembre de 2004 y presentando en la exploración extremidades enrojecidas, con úlceras crónicas por insuficiencia arterial en los músculos motores principales de miembros inferiores». Sin embargo, su médico, en lugar de actuar de forma urgente, le dio el alta.
No fue hasta octubre de 2004 cuando, finalmente, se decidió cursar el ingreso del paciente para cirugía de revascularización, pero ya era demasiado tarde ya que sus piernas se habían gangrenado y fue necesaria la amputación de ambos miembros.
El fallo estima probado, sobre un informe realizado por un perito designado por la Real Academia de Medicina y Cirugía de Córdoba, que «el paciente recibió una atención inadecuada, no ajustada a la “lex artis”, pues ante su sintomatología no debía de haberse demorado la práctica de las pruebas diagnósticas prescritas».
Esa mala asistencia no lo fue por «impericia o negligencia de los profesionales que lo atendieron, sino por la lentitud del sistema de ejecución de las órdenes médicas, que provocan retrasos innecesarios y de riesgo para pacientes en determinadas patologías, como las que conllevan isquemias en cualquier parte del cuerpo».
La sentencia del juzgado considera, además, que «aunque resulte posible que, pese a haber actuado con la máxima urgencia practicando la intervención adecuada, el paciente hubiera padecido secuelas a pesar de todo, lo que no es de recibo ni disculpable es que no se adoptasen, con la rapidez que el caso exigía, los medios posibles para emitir el pronóstico más acertado posible y aplicar así el tratamiento correcto», señala.
En este sentido, prosigue la resolución judicial, «lo que sí puede afirmarse es que el retraso en la asistencia al paciente dejó expedito el camino de éste hacia las secuelas padecidas».
En definitiva, la tardanza en la realización de la arteriografía «supuso una pérdida de oportunidad para el paciente que, aunque no hubiese sido la causa eficiente de las lesiones que el mismo presenta, sí se evidencia como condición que disminuyó las posibilidades de una curación sin secuelas, o cuando menos, con daños de menor alcance».
El fallo judicial reduce significativamente la indemnización solicitada por el demandante, de 300.000 euros. La razón es que, pese a todo, «no podemos ignorar [...] que se trataba de un paciente que presentaba una patología grave, en la que la amputación suele ser el desenlace final». Y, además, el hombre continuó con su hábito de fumar, con lo que «la propia conducta del actor debió tener cierta incidencia en el rápido avance de la enfermedad, y por ende, en la amputación».